Portada: Sistema de Gestión Documental, qué es y cómo implantarlo

Sistema de gestión documental (SGD): qué es, tipos y cómo implantarlo en tu empresa

¿Qué es un sistema de gestión documental (SGD)? Es un software que centraliza, organiza y automatiza la gestión de los documentos de una empresa para que la información esté siempre accesible, segura y bajo control. En esta guía explicamos cómo funciona un SGD, qué beneficios aporta y en qué debes fijarte para elegir el más adecuado en 2026.

¿Qué es un sistema de gestión documental (SGD)?

Un Sistema de Gestión Documental es un conjunto de herramientas y procesos que permiten la captura, almacenamiento, organización y búsqueda de los documentos necesarios para la actividad de una empresa. Estos documentos pueden ser de diferentes tipos, como contratos, facturas, informes o expedientes, entre otros.

Si ya sabes qué es y quieres elegir una herramienta concreta, hemos comparado las principales en nuestra comparativa de software de gestión documental para empresas en España.

La naturaleza de un SGD puede variar en función de las necesidades y tamaño de la empresa, aunque, por lo general, un SGD consiste en una base de datos centralizada donde se almacenan todos los documentos de la organización, unidos a la información de sus procesos.

«Existe la concepción errónea de que un Sistema de Gestión Documental sólo almacena archivos»

Existe la concepción errónea de que un Sistema de Gestión Documental sólo almacena archivos (por ejemplo Word, Excel o PDF). Esta confusión tiene origen en los sistemas tradicionales de carpetas compartidas. Una de las diferencias entre un SGD y un sistema de carpetas compartidas es que el SGD gestiona los documentos dentro del contexto de su proceso, y tiene mucha información sobre este, además de los propios archivos.

Tipos de sistemas de gestión documental

No todos los SGD hacen lo mismo, aunque se vendan con el mismo nombre. Conviene distinguirlos por tres ejes: qué alcance tienen sobre el documento, dónde se ejecutan y a qué sector se dirigen.

Por alcance funcional

Archivo digital Almacena y busca archivos con una estructura de carpetas y poco más. Es el paso natural desde el disco compartido, y arrastra sus mismos límites: nadie sabe qué versión es la buena ni en qué punto está cada asunto.
Gestor documental clásico Añade categorías documentales, metadatos, control de versiones, permisos y trazabilidad. Sabe qué es cada documento, no solo dónde está.
SGD orientado a procesos Además de clasificar, controla el estado de cada documento dentro de su flujo de trabajo y automatiza pasos: creación desde plantilla, envíos, firmas, extracción de datos con OCR o IA. Es el tipo que resuelve los ejemplos por departamento que verás más abajo.
Plataforma ECM / CSP Gestiona varios procesos distintos y combina sus resultados, con integraciones hacia ERP, CRM y otras herramientas. Es el nombre que da Gartner a la gama alta; lo explicamos en «Otras denominaciones».

Por modelo de despliegue

En la nube (SaaS), en servidores propios (on-premise) o híbrido, con los datos en la nube y una aplicación instalada en el puesto de trabajo. La diferencia en coste, mantenimiento y control la desarrollamos en el apartado Cloud vs. On-Premise.

Por especialización

Los SGD generalistas se configuran para cualquier proceso: contratos, compras, expedientes, calidad. Los verticales nacen para un sector con un estándar documental propio: archivística y administración pública, planos de ingeniería, historia clínica, expediente judicial. Un generalista configurable suele cubrir la mayoría de los casos sin programar; el vertical compensa cuando la normativa del sector impone una estructura que no se puede negociar.

Funcionalidades típicas de un SGD

Las funcionalidades más habituales que es posible encontrar en un gestor documental son:

Clasificación

Organización por carpetas El punto de partida que todos conocemos.
Categorías documentales Clasifica la documentación según su tipo, además de la carpeta donde se encuentra.
Taxonomía y metadatos Una ficha de información que acompaña al documento.
Base de datos relacional e integridad referencial Permite conectar documentos entre sí y establecer reglas para hacerlo.

Workflow

Gestión de flujos de trabajo Controla el estado en el que está cada documento dentro de su proceso.

Seguridad de la información

Seguridad y permisos Configurar qué puede hacer cada usuario con cada tipo de documento y en qué carpetas.
Control de versiones y control de cambios Consultar los cambios que ha sufrido un documento a lo largo del tiempo.
Trazabilidad Consultar el histórico de acciones sobre cualquier documento, permitiendo así, saber quién y cuándo hizo qué.
Intercambio seguro de archivos Una forma de que clientes y colaboradores puedan descargar y subir sus documentos de forma segura, mejor que por email.

Trabajo en equipo

Funciones de colaboración Crea comentarios, recordatorios y tareas para tu equipo
Firma electrónica Enviar un documento para que lo firme otra persona desde su dispositivo.
Retención documental Permite guardar los documentos sólo el tiempo necesario y programar su destrucción automática cuando se cumplan algunas condiciones.

Automatización

Inteligencia Artificial Resumir contenidos, extraer datos de los documentos, clasificarlos automáticamente, comprobar si cumplen criterios.
Creación automática de Documentos Crear un documento nuevo en base a una plantilla y sus metadatos.
Escaneo de buzones de email Permite que el SGD importe automáticamente los anexos de los emails enviados a algunas direcciones.
Envío automático de emails Crea y envía correos electrónicos, SMS o notificaciones en base a plantillas cuando llega el momento adecuado en el flujo de trabajo.
Extracción de datos y Clasificación mediante OCR Permite que el SGD extraiga metadatos de la imagen de un documento, ya sea escaneado o de origen digital (PDF), y que sea capaz de detectar su categoría.

Recuperación y consulta

Búsqueda Encuentra un documento como encontrarías una página web.
Consultas definidas por el usuario Crea informes que muestren las columnas necesarias tras preguntar los parámetros adecuados y que además, puedas exportar a Excel.
Búsqueda en Contenido También conocido como FTS (Full Text Search). El SGD abre los documentos, los lee e indexa sus palabras. Como consecuencia, permite hacer búsquedas en su contenido.
Reporting y Dashboard Muestra un cuadro de mandos con estadísticas e información gráfica de los distintos procesos.

Recogida de información

Formularios web Permiten solicitar información de terceros enviando un enlace. Este da acceso a un formulario que, además, se puede cumplimentar desde cualquier dispositivo.

Integración

Plugins listos para usar Conexiones con otras herramientas y aplicaciones (ERP, CRM, etc.) que vienen de serie en el SGD.
Conectores vía API Conexiones con otras herramientas y aplicaciones que requieren un desarrollo informático.

Puedes obtener una descripción detallada de cada una de estas funcionalidades aquí, incluyendo, además, ilustraciones descriptivas.

Empleado utilizando un sistema de gestión documental para organizar archivos de la empresa

Si quieres saber cuáles de estas funcionalidades pesan más a la hora de elegir, hemos recogido las funcionalidades más valoradas de un gestor documental por las empresas que ya trabajan con uno.

Beneficios de un Sistema de Gestión Documental

Un SGD puede generar una serie de beneficios para la empresa. Algunos de los más importantes son:

Ahorro de tiempo y aumento de productividad

Al contar con un SGD, los empleados de la empresa pueden acceder a los documentos de forma rápida y sencilla. En consecuencia, se reduce el tiempo que se tarda en buscar y recuperar información, lo que a su vez reduce el coste y aumenta la productividad.

Además, un SGD puede automatizar cada vez más tareas repetitivas, como la creación de documentos, el envío de correos o la adquisición e introducción manual de datos, lo que libera tiempo para tareas más importantes.

Mejora en la seguridad de la información

Un SGD puede incluir medidas de seguridad para proteger la información de la empresa como por ejemplo, el control de acceso, seguimiento de cambios, registro de actividad y cifrado de la información.

Cumplimiento de normas y regulaciones

Un SGD puede ayudar también a la empresa, a cumplir con normas y regulaciones relacionadas con el manejo de información. Por ejemplo, el Reglamento General de Protección de Datos exige que las empresas tomen medidas adecuadas para proteger la información de carácter personal que tratan.

Cloud vs. On-Premise: ¿Dónde debería vivir tu SGD?

Una de las decisiones más críticas al elegir un sistema de gestión documental (SGD) es decidir si se alojará en la nube (Cloud o SaaS) o en tus propios servidores (On-Premise). No hay una respuesta única; la mejor opción dependerá de tu presupuesto, tus recursos de TI y tus políticas de seguridad.

Vamos a conocer sus diferencias para que puedas elegir la mejor opción en cada caso:

Modelo Cloud (SaaS – Software as a Service)

Este es el modelo más popular en la actualidad. Al optar por una solución en la nube, contratas el software como un servicio.

  • Coste: En lugar de una gran inversión inicial, pagas una suscripción periódica, generalmente mensual o anual.
  • Infraestructura y mantenimiento: El proveedor del software se encarga de todo. Esto incluye los servidores, el almacenamiento, las copias de seguridad, las actualizaciones y los parches de seguridad. Tú no tienes que preocuparte por ningún aspecto técnico.
  • Implementación y escalabilidad: La puesta en marcha es muy rápida, ya que la infraestructura ya existe. Además, es un modelo muy flexible y escalable, permitiéndote añadir o quitar usuarios y almacenamiento de forma sencilla según crezca tu empresa.
  • Control y accesibilidad: Aporta una gran seguridad y el sistema está diseñado para ser accesible de forma segura desde cualquier lugar y dispositivo con conexión a internet.

Modelo On-Premise (En tus Servidores)

En este modelo, adquieres la licencia del software y lo instalas en tu propia infraestructura física.

  • Coste. Tienes que hacer una inversión inicial muy elevada para comprar las licencias, los servidores y el hardware necesario.
  • Infraestructura y mantenimiento. Tú y tu equipo de TI sois los responsables de todo. Esto incluye comprar, instalar y mantener los servidores, así como gestionar manualmente todas las actualizaciones y la seguridad del sistema.
  • Implementación y escalabilidad. El proceso de implementación es considerablemente más lento y complejo. Escalar el sistema también es más costoso y difícil, ya que requiere la compra de más hardware.
  • Control y accesibilidad. La principal ventaja es el control total sobre tus datos, la infraestructura y las políticas de seguridad. Esto lo hace una opción a considerar para empresas en sectores muy regulados. Sin embargo, el acceso remoto es más limitado y suele requerir configuraciones adicionales, como VPNs, para ser seguro.

Analiza estas diferencias en el contexto de tu organización para tomar la decisión más estratégica para tu futuro sistema de gestión documental.

Hay una tercera vía que pocos fabricantes ofrecen y que conviene preguntar: un SGD en la nube con aplicación de escritorio, que combina el mantenimiento cero del SaaS con la rapidez de trabajo de una aplicación instalada. R2 Docuo, por ejemplo, funciona así, con los datos alojados en España y certificación ENS de categoría ALTA, el nivel que exige la Administración para sus sistemas más sensibles, y una valoración de 4,6/5 en G2 sobre 98 reseñas de usuarios.

Cómo implementar un Sistema de Gestión Documental

La implementación de un SGD requiere de una planificación adecuada. A continuación, se presentan los pasos recomendados a nivel general para implementar un SGD en una empresa:

Paso 1: Identificar las necesidades de la empresa

Antes de implementar un SGD, es importante identificar las necesidades de la empresa en relación al manejo de documentos. Esto incluye identificar los tipos de documentos que se manejan, los procesos que se siguen y los problemas que estos presentan.

Paso 2: Selección de una solución de SGD

Una vez que se han identificado las necesidades de la empresa, es necesario seleccionar una solución de SGD que se adapte a ellas. Es importante considerar factores como el tamaño de la empresa, la complejidad de los procesos, el presupuesto y la compatibilidad con otros sistemas que se utilizan en la organización. Los criterios concretos para evaluar cada opción los recogemos más abajo, en cómo elegir un proveedor.

Paso 3: Organización de los procesos documentales

Esto puede incluir revisar la gestión interna de la empresa en relación a sus documentos. Puede ser un buen momento para optimizar y mejorar estos procesos, eliminando etapas innecesarias también conocidas como «desperdicio» (waste). También es una ocasión perfecta para crear procesos nuevos para flujos de trabajo que no estaban normalizados hasta la fecha.

Para que esa revisión sea sistemática y no dependa de lo que cada departamento recuerde contar, conviene recorrer categoría por categoría —contratos, facturas, expedientes, partes de trabajo— y rellenar para todas ellas la misma ficha:

  • Nombre y código que va a recibir ese tipo de documento. Parece trivial, pero es lo que evita que la misma cosa se llame de tres maneras distintas.
  • Proceso que sigue, dibujado como un diagrama de estados: por qué situaciones pasa el documento desde que nace hasta que se cierra.
  • Agentes implicados en cada paso, distinguiendo los internos (usuarios de la empresa) de los externos (clientes, proveedores, administraciones).
  • Metadatos que hay que rellenar o extraer de cada documento, pensando en para qué van a servir después: buscar, generar plantillas o sacar informes.
  • Plantillas o modelos que se usan hoy y que podrían generarse automáticamente.
  • Comunicaciones automatizables entre los agentes del proceso: qué correos se escriben hoy a mano y siempre dicen lo mismo.
  • Técnicas aplicables a esa categoría concreta: firma electrónica, control de versiones, digitalización, OCR.
  • Permisos y seguridad: quién puede ver, editar y descargar documentos de ese tipo.

Con esa ficha rellena para todas las categorías tienes, de hecho, la especificación del sistema. Y algo igual de útil: un orden de implantación con criterio, porque de un vistazo se ve qué tipos documentales mueven más volumen y cuáles concentran más trabajo manual. Puedes copiar esta ficha tal cual a una hoja de cálculo: una fila por categoría documental y una columna por cada campo de la lista.

«Si al rellenar la ficha de una categoría hay preguntas que nadie sabe responder, no es un problema de la herramienta: es una decisión de negocio pendiente que la implantación iba a destapar de todas formas»

Hay un campo compartido que merece atención aparte: los metadatos que aparecen en varias categorías a la vez (cliente, proveedor, proyecto, responsable) deberían llamarse igual y significar lo mismo en todas ellas. Si cada categoría se diseña por su cuenta, se acaba con «Cliente», «Nombre del cliente» y «Razón social» como tres campos distintos que contienen lo mismo, y el día que alguien quiera cruzar contratos con facturas no habrá forma de hacerlo.

Paso 4: Configuración del SGD

Una vez que los procesos documentales se han definido, es necesario configurar el SGD para que los implemente de forma adecuada. Deben configurarse los permisos de acceso, la definición de flujos de trabajo y también, la configuración de las medidas de seguridad. En muchas ocasiones, el fabricante del software podrá proporcionar ayuda en este paso mediante servicios de formación, consultoría y parametrización.

Paso 5: Capacitación a los empleados

Una vez que el SGD ha sido configurado, es importante capacitar a los empleados de la empresa en su uso. Esto incluye explicar cómo funciona el sistema, cómo buscar y recuperar documentos y cómo utilizar las diferentes herramientas que ofrece el SGD.

Paso 6: Digitalización de los documentos y metadatos

Es realmente el kick off del proyecto.

Aunque el ahorro de tiempo a nivel general utilizando un SGD sea evidente, ya sea de golpe, o en el día a día, es necesario comenzar a digitalizar los documentos junto a su información clave (metadatos) en el SGD, algo que antes no se hacía.

Esto puede suponer una diferencia respecto a la forma de trabajo anterior, en la que los documentos se guardaban en cualquier lugar.

«Es posible que algunas personas tarden más que antes en hacer algunas tareas, ya que ahora tienen que introducir datos adicionales»

Aunque resulte paradójico, es posible que algunas personas tarden más que antes en hacer algunas tareas, ya que ahora tienen que introducir datos adicionales. El esfuerzo adicional en esta etapa, se ve compensado con creces más adelante, en cada proceso, cuando hay que consumir la información o se pueden automatizar otros pasos.

La digitalización de los documentos se puede hacer manualmente, pero también utilizando un escáner o monitorizando un buzón de correo electrónico automáticamente para adquirir los anexos enviados al mismo.

Es importante asegurarse de que la calidad de la digitalización sea adecuada y que se extraen o introducen sus metadatos correctamente. De este modo se garantiza el ahorro de tiempo en fases posteriores de cada proceso.

Equipo de trabajo colaborando de forma eficiente en un proyecto gracias a su sistema de gestión documental

Mejores prácticas para el uso de un Sistema de Gestión Documental

Para garantizar que el SGD funcione de forma adecuada y genere los beneficios esperados, es importante seguir algunas mejores prácticas. A continuación, se presentan algunas de ellas:

Definir una política de gestión documental

Es importante definir una política de gestión documental que establezca cómo se deben manejar los documentos en la empresa: la definición de los tipos de documentos, cómo se deben almacenar y qué procesos siguen, cuánto tiempo hay que guardarlos y otras consideraciones de tipo legal o de cumplimiento normativo.

Establecer permisos de acceso

Es importante establecer permisos de acceso adecuados para garantizar que solo los empleados autorizados puedan acceder a los documentos de la empresa. Esto incluye definir permisos por usuario o por grupo de usuarios.

Configurar los flujos de trabajo

Los flujos de trabajo ayudan a automatizar tareas repetitivas, consiguiendo así que los documentos sigan los procesos adecuados en la empresa. Por ello, es importante definir flujos de trabajo que se adapten a los procesos de la empresa y que estén consensuados entre todas las partes implicadas en los mismos.

Realizar copias de seguridad

Es importante realizar copias de seguridad periódicas de los documentos almacenados en el SGD, ya que te aseguras de que, en caso de un fallo del sistema o de un desastre natural, se puedan recuperar los documentos de forma rápida y sencilla. En el caso de utilizar un SGD en la nube, esto habitualmente estará incluido en el servicio.

Integración con otros sistemas de la compañía

Una vez el Sistema de Gestión Documental está implantado y funcionando, es un buen momento para conectarlo con otras aplicaciones software como Software de Facturación y Contabilidad (ERP), de gestión comercial (CRM), etc.

Esto puede hacerse cada vez más fácilmente utilizando los plugins listos para usar habituales en los SGD, o bien desarrollando conectores a medida. En este último caso, deben vigilarse los costes, o bien acometerse como un desarrollo interno, ya que es por lo general caro.

Problemas típicos en la implantación de un SGD

La implantación de un Sistema de Gestión Documental no es diferente a la de cualquier otro software, y los problemas que pueden surgir tampoco lo son. Aquí van algunos clásicos:

Dimensionar mal el alcance del proyecto

Para elaborar una oferta económica, cualquier proveedor tecnológico de SGD, necesitará una comprensión completa del punto de partida, los pain points a resolver y la complejidad de los mismos. Con esta información se ofrecerán unos servicios de consultoría, parametrización y formación basados en una estimación del proyecto. En ocasiones, se simplifican los requerimientos con objeto de obtener u ofrecer una oferta más económica, dando lugar a un alcance erróneo que aflorará de cualquier modo más adelante.

No designar un responsable interno

La implantación de un SGD en una organización afecta típicamente a varios departamentos. Lo normal es que el proveedor tecnológico del SGD tenga que cumplir requerimientos distintos de todos ellos a lo largo del proyecto. En general, es una mala idea dejar en manos del proveedor tecnológico la coordinación de estos requisitos. Debe designarse un responsable interno a la organización que recabe todas las solicitudes, las priorice internamente, resuelva los conflictos cuando estos surjan, y actúe como interlocutor único con el proveedor.

Pensar que la automatización es «magia»

Abordar los proyectos de automatización pensando que el resultado va a ser una copia del proceso manual, pero más rápido, es un error. Es importante comprender cómo funciona el SGD y los mecanismos automáticos para crear versiones mejoradas de los procesos manuales que sean más fáciles de automatizar. Es uno de los errores más habituales cuando una empresa automatiza procesos por primera vez.

Quién usa un Sistema de Gestión Documental

La gestión documental es aplicable a prácticamente cualquier sector, pero no todos la necesitan con la misma urgencia. El criterio no es el tamaño de la empresa, sino cuánto de su trabajo diario consiste en mover documentos.

Cualquier compañía de tamaño medio se beneficia de un SGD: nóminas, solicitudes, contratos con proveedores y trámites con la administración pública generan un volumen documental que, pasado cierto punto, deja de caber en carpetas compartidas. Pero hay organizaciones para las que el documento no acompaña al negocio, es el negocio:

  • Administraciones públicas y organismos oficiales, donde el expediente es la unidad de trabajo y los plazos son normativos.
  • Despachos de abogados, gestorías y asesorías, que trabajan sobre documentación de terceros con plazos y responsabilidad profesional.
  • Ingeniería, construcción y energía, con miles de planos, especificaciones y certificados que cambian de revisión constantemente.
  • Empresas con certificaciones ISO o sujetas a auditoría, que deben demostrar qué versión de cada procedimiento estaba vigente en cada momento.
  • Archivos, bibliotecas y museos, para los que la descripción y la conservación son la actividad principal.

En estos casos el SGD no es una mejora de productividad: es la herramienta central sobre la que se apoya todo lo demás.

Ejemplos de gestión documental por departamento

Estos son los procesos que más veces se digitalizan primero, con los documentos que manejan, el flujo que siguen y los metadatos que suelen definirse. Sirven como punto de partida para rellenar la ficha del paso 3.

Departamento Documentos Proceso típico Metadatos clave
Compras Solicitudes de compra, ofertas, pedidos, albaranes, facturas de proveedor, homologaciones Solicitud → aprobación por importe → pedido → recepción → conformidad de la factura. Detallado en procesos de compra. Proveedor, centro de coste, importe, fecha de entrega, estado de homologación
Finanzas y administración Facturas emitidas y recibidas, contratos de servicio, justificantes Recepción → validación contra pedido → contabilización → archivo durante el plazo legal Número, NIF, importe, vencimiento, ejercicio
Operaciones y logística Partes de trabajo, documentos de control de transporte, certificados, incidencias Generación → firma en movilidad → cierre → informe Cliente, ruta o matrícula, fecha, responsable
Calidad, seguridad y cumplimiento Procedimientos, registros ISO, evidencias de auditoría, no conformidades Redacción → revisión → aprobación → publicación → revisión periódica, con la versión vigente siempre identificada Versión, fecha de vigencia, aprobador, norma aplicable
Legal y contratación Contratos, anexos, poderes, acuerdos de confidencialidad Borrador desde plantilla → negociación → firma electrónica → alertas de renovación Contraparte, fecha de firma, vencimiento, importe, renovación automática
Recursos humanos Contratos laborales, nóminas, permisos, formación, prevención de riesgos Alta → firma → entrega al empleado → archivo durante el plazo legal Empleado, tipo de documento, fecha, plazo de retención
Atención al cliente y trámites Solicitudes, reclamaciones, expedientes de cliente Registro → asignación → resolución → comunicación → cierre Solicitante, tipo de trámite, plazo, estado

En todos los casos el patrón es el mismo: un documento, un proceso con estados y unos metadatos que permiten buscar, automatizar e informar. Lo que cambia de un departamento a otro es la ficha de cada categoría, que es justo lo que se rellena en el paso 3 de la implantación.

Cómo saber si el SGD está funcionando

Una vez en marcha, la pregunta deja de ser «¿está bien configurado?» y pasa a ser «¿está mejorando algo?». Y esa sí se puede medir, porque el propio sistema guarda el rastro de todo lo que ocurre.

  • Cuellos de botella. ¿En qué estado se acumulan los documentos? Un estado en el que todo se queda parado señala un paso mal diseñado, un permiso que falta o una persona sobrecargada.
  • Tiempo medio de ciclo. Cuánto tarda un documento en recorrer el proceso completo, y cómo evoluciona ese número mes a mes.
  • Campos que sobran o que faltan. Un metadato que nadie rellena nunca es un campo que hay que quitar; una información que la gente sigue anotando en el cuerpo de un correo es un campo que hay que crear.
  • Trazabilidad. Quién hizo qué, cuándo y sobre qué documento. Es la evidencia que pide una auditoría, y también la forma de resolver una discusión sobre qué pasó realmente.

«Un proceso automatizado que nadie revisa se degrada igual que uno manual. La diferencia es que el automatizado sí deja los datos para darse cuenta»

Lo razonable es reservar una revisión cada seis meses con los usuarios reales del sistema. La mayoría de las mejoras solo se vuelven evidentes cuando el proceso lleva un tiempo funcionando.

Otras denominaciones

La evolución de las herramientas para productividad de empresas a lo largo del tiempo, ha hecho que sean muchas las formas de referirse a un Sistema de Gestión Documental, como consecuencia del crecimiento de sus funcionalidades:

Gestor Documental O Software de Gestión Documental, es quizá, el nombre más utilizado y está en uso desde que se comenzó a categorizar documentos con software y almacenarlos junto a sus metadatos en la década de los 80.
Software BPM Software de Gestión de Procesos de Negocio (Business Process Management). Se creó el término cuando los SGD incorporaron características de Workflow para procesos separados, así como la capacidad del propio usuario para definirlos.
Software ECM Software de Gestión de Contenidos Empresariales (Enterprise Content Management). En un informe de 2002, la consultora americana Gartner, acuñó este término, cuando el software empezó a ser capaz de gestionar varios procesos distintos, y combinar los resultados de unos con otros.
Software CSP Plataforma de Servicios de Contenido (Content Service Platform). En 2016, Gartner volvió a sugerir un cambio de nombre para reflejar el cada vez más frecuente uso de varias herramientas conectadas en lugar de una principal, con la consiguiente proliferación de integraciones, conectores y plugins.

Con independencia del término utilizado, los Sistemas de Gestión Documental han ido evolucionando a lo largo del tiempo para mantenerse en el mercado, gracias a la incorporación de las funcionalidades descritas.

Cómo elegir un proveedor de sistema de gestión documental

Antes de mirar catálogos conviene fijar los criterios. Estos son los que separan una implantación que funciona de una que se abandona al segundo año:

  • Que modele tus procesos, no solo tus carpetas. Pide ver cómo se define un flujo de estados y quién puede cambiarlo sin programar.
  • Metadatos y búsquedas configurables por el usuario, no por el fabricante en cada cambio.
  • Automatización dentro del flujo. Plantillas, correos, firma, OCR e IA operando en el proceso, no como módulos aparte que hay que encajar.
  • Seguridad y normativa verificables. Certificaciones con su alcance y categoría (ISO 27001, ENS y en qué nivel), dónde se alojan los datos y quién puede acceder a ellos.
  • Integración con lo que ya tienes. Conectores al ERP y al CRM en uso y una API documentada para lo demás.
  • Formas de trabajar. Navegador, aplicación de escritorio, móvil y acceso para terceros externos sin licencia completa.
  • Implantación y soporte. Quién configura, en cuántas semanas, y qué pasa cuando cambies un proceso el año que viene.
  • Precio total. Licencias, usuarios externos, almacenamiento y servicios de arranque. Desconfía de lo que no se publica.

Con los criterios claros, comparar es rápido. Si quieres ver cómo se comportan las herramientas más usadas en España frente a esta lista, tienes la comparativa de los 8 programas de gestión documental más usados en España, con precios y valoraciones.

Conclusión

Un Sistema de Gestión Documental es una herramienta esencial para el manejo eficiente de los documentos en una empresa. Su implementación puede generar una serie de beneficios, como el ahorro de tiempo, la reducción de costes y la mejora en la seguridad de la información.

Para garantizar que el SGD funcione de forma adecuada en una empresa, es importante, primero, seguir los pasos necesarios, preparar los documentos y procesos de forma adecuada, y finalmente, configurar el sistema. También es importante seguir las mejores prácticas para garantizar el uso adecuado del SGD y maximizar sus beneficios.

La implementación de un Sistema de Gestión Documental puede ser una inversión valiosa para cualquier empresa, ya que mejora la eficiencia en el manejo de documentos y protege la información de forma adecuada. Además, siguiendo las mejores prácticas, se puede maximizar la probabilidad de que el SGD funcione de forma adecuada y genere los beneficios esperados.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es un Sistema de Gestión Documental?

Un Sistema de Gestión Documental es una herramienta que permite el manejo eficiente y organizado de los documentos en una empresa. También permite digitalizar, almacenar y recuperar documentos de forma rápida y sencilla.

¿Qué beneficios ofrece la implementación de un SGD?

La implementación de un Sistema de Gestión Documental puede generar una serie de beneficios, como el ahorro de tiempo en la búsqueda y recuperación de documentos, la reducción de costes en el almacenamiento de papel y la mejora en la seguridad de la información.

¿Qué pasos son necesarios para implementar un SGD?

A la hora de implementar un SGD, es necesario seguir los siguientes pasos: la evaluación de las necesidades de la empresa, la selección del sistema adecuado, la organización de los procesos documentales, la configuración del sistema, la capacitación de los empleados y la digitalización de los documentos y metadatos.

¿Cuáles son las mejores prácticas para el uso de un SGD?

Algunas de las mejores prácticas para el uso de un Sistema de Gestión Documental incluyen, por ejemplo, la definición de una política de gestión documental, el establecimiento de permisos de acceso adecuados, la definición de flujos de trabajo efectivos y la realización de copias de seguridad periódicas.

¿Cómo puedo elegir el sistema de gestión documental adecuado para mi empresa?

Para elegir el sistema de gestión documental adecuado para tu empresa, es importante evaluar las necesidades de la empresa y cotejarlas con la lista de funcionalidades de Gestión Documental del SGD elegido, teniendo así, toda la información necesaria disponible. También hay que considerar el presupuesto disponible y la compatibilidad con otros sistemas de la empresa. Por eso, es recomendable comparar diferentes opciones antes de tomar una decisión final.

¿Qué tipos de sistemas de gestión documental existen?

Por alcance se distinguen el archivo digital (solo almacena y busca), el gestor documental clásico (clasifica con metadatos, versiones y permisos), el SGD orientado a procesos (añade flujos de trabajo y automatización) y las plataformas ECM o CSP (varios procesos integrados). Por despliegue pueden ser en la nube, en servidores propios o híbridos con aplicación de escritorio.